AI SEED nació como un proyecto personal para explorar cómo los equipos creativos adoptan la inteligencia artificial en su día a día. No desde la teoría, sino desde el contacto directo con estudios reales en Barcelona.

La idea inicial fue simple: quería conocer cómo trabajaban otros equipos con IA, cuál era su nivel de adopción, qué dudas tenían y qué rol le daban dentro del proceso creativo. Empecé a visitar estudios de arquitectura, interiorismo y diseño para entender de primera mano qué les generaba entusiasmo y qué les generaba ruido. Esa búsqueda personal se convirtió en la base de AISEED: una iniciativa que me permitió acercarme a colegas, observar cómo reaccionaban las distintas disciplinas frente a las nuevas herramientas y estudiar qué funcionaba realmente dentro del flujo creativo.
En ese camino, el desafío más grande no fue “enseñar IA”, sino ordenarla. Hoy existe una cantidad enorme de modelos, plataformas y sistemas capaces de generar imágenes, refinar renders, producir animaciones o trabajar sobre materiales. El problema es que esa abundancia genera confusión. AISEED nació justamente para eso: estudiar todas las herramientas, seleccionar las que tienen un uso claro en arquitectura e interiorismo y traducirlas en un lenguaje simple, aplicable y coherente para los equipos.

El proyecto creció porque resolvía algo básico: facilitar la adopción de IA sin frenar la creatividad ni abrumar a los equipos. AISEED es el puente entre las herramientas y el criterio. Resume la complejidad técnica para que los estudios puedan enfocarse en lo importante: diseñar. Hoy sigue siendo un proyecto personal en evolución, con un objetivo claro: seguir conociendo gente, entender cómo la IA transforma sus procesos y aportar una mirada crítica para integrarla con sentido.
